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viernes, 28 de mayo de 2010

Las FARC libera rehenes

Milton Reyes Herrera, sociólogo y politólogo, Magister en Estudios Latinoamericanos, con mención en Relaciones Internacionales, se refiere a las últimas acciones protagonizadas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el estado de los aún secuestrados. Reyes considera que los secuestros son el resultado de un conflicto interno con dos actores, que luchan por el reconocimiento político: Estado colombiano-guerrilla.

La liberación de Pablo Emilio Moncayo fue la última en realizarse. A partir de él, se efectuarán canjes de cautivos por rebeldes presos. ¿A qué se debe este cambio de mentalidad por parte de las FARC?

Lo de Pablo Emilio Moncayo se puede catalogar como una "muestra de buena voluntad de carácter humanitario". Es decir que, es un hecho político orientado a facilitar un proceso de intercambio de "prisioneros", bajo la visión de que las FARC se ven así mismo como un actor político en disputa. Las FARC ha planteado este tipo de liberaciones como fiel muestra de “generosidad”, y de alguna manera, para poder presentarse como un grupo más político y romper el cerco de información que los cataloga como terroristas.

• De acuerdo con los datos emitidos por diversos medios de comunicación, se asegura que sólo serán posibles 21 canjes de personas. ¿Qué sucederá con los demás? ¿Se les presentará alguna oportunidad para poder salir del cautiverio?

Es un escenario muy complejo. Las FARC plantean un intercambio masivo de 20 y pico de prisioneros por más de 500 de sus hombres, tanto en Colombia como en EEUU. Obviamente, son demandas de negociación. Las FARC pretenden reconocimiento político. Pero, si el gobierno de Uribe los reconoce, afirmaría la existencia de una guerra civil, legitimando así el papel de actor político en el conflicto con las FARC.

¿Existe la posibilidad de la liberación de otros rehenes, por medio de la intervención de intermediarios? ¿Qué pueden hacer por los secuestrados?

Existiría, pero seguramente las FARC se concentrarán en miembros de "la sociedad civil" o en ciudadanos con algún problema de salud grave, como un gesto humanitario. Los intermediarios pueden seguir haciendo esfuerzos para que la guerrilla sigaa demostrando dichos gestos, o plantear un diálogo profundo interregional que permita buscar una salida política al conflicto colombiano

• La mayoría de prisioneros son militares, policías y congresistas. ¿Por qué este grupo está conformado por sectores específicos de la sociedad?

Si el gobierno tiene presos a dirigentes de las FARC (tropa, mandos militares y políticos), las FARC también tiene prisioneros del otro actor político militar del conflicto (el estado colombiano), tal y cual existen en las guerras. Lo que lleva a pensar en los procesos de negociación que se da en toda guerra, que a pesar de la violencia, se mantienen algunas normas humanitarias reconocidas internacionalmente.

• ¿Cómo se puede describir el estado anímico de aquellos hombres y mujeres que permanecen prisioneros?

Debe ser tremendamente duro y en condiciones a las cuales muchos no estarán acostumbrados. Además, el problema es que por la avanzada de las tropas, estarán obligados a moverse constantemente y con el temor de entrar en un intento de liberación violenta que puede acabar con sus vidas. En resumen, constante zozobra

· ¿Existe alguna salida que de paso al desenlace de estos secuestros constantes?

Personalmente creo que ningún acto de violencia generalizada es justificable, peor aún contra la población civil. La única salida sería el diálogo político con el apoyo de las instancias interregionales (dentro de UNASUR). Porque mientras exista solo salidas armamentistas se corre el peligro de justificar la toma de "prisioneros" ("o secuestros") por parte de las FARC y las ejecuciones extrajudiciales por parte del estado colombiano y los paramilitares.



lunes, 17 de mayo de 2010

El encubrimiento se apodera del Vaticano

Emilio Javier Cerezo, licenciado en Filosofía y teólogo de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Católica se refiere a los casos de pederastia cometidos por miembros de la Iglesia católica. Comenta que el tratamiento de estas informaciones pretende la caída de la popularidad del Papa Benedicto XVI.


En los últimos tiempos, se han descubierto delitos de pederastia de algunos sacerdotes. E ahí el caso de Fernando Lugo o de Alberto Cutie. ¿Qué impacto han provocado estas revelaciones en la sociedad?


Para quienes no profesan esta religión, las revelaciones se constituyen como aquello que hace mucho tiempo debió salir a la luz. Sin embargo, para los fieles católicos se trata de la caída de una especie de ídolos. Aunque reconocen que los sacerdotes son seres humanos que no están exentos de provocaciones, esperan que cumplan con una misión de vida basada en los actos de bien hacia los demás. Se sienten afectados porque consideran que no sólo es un bien de un cuerpo-alma personal sino del bienestar de familias, ciudades, instituciones, países, naciones, etc. Este sentimiento de indignación crece con el encubrimiento de altas dignidades de la Iglesia.


Aprovechando que ha topado este tema, es importante recordar que el Papa Benedicto XVI ha sido criticado por encubrir un abuso sexual en 1985. ¿Por qué se socapan delitos de esta índole?


Hagamos una reflexión. ¿Acaso un padre denunciaría a su hijo por un delito cometido? No es un pecado socapar a los sacerdotes pederastas. Pero eso sí, se los debe sancionar con dureza como una medida que pone orden dentro de un hogar, sin destrozar la unidad familiar. Toda esta problemática va más allá de los delitos. La verdadera intención de los enemigos de la Iglesia es atacar al Papa actual.


¿Qué relación existe entre la aceptación o rechazo hacia Joseph Ratzinger y las revelaciones de pederastia?


Para nadie es un secreto que la Iglesia católica es víctima de ataques y perjuicios aprovechados en momentos oportunos por la ideología anti-religiosa. Éste es uno de esos momentos. Estos escándalos corresponden a una animadversión contra Benedicto XVI. Es una especie de sensacionalismo que puede afectar a cualquier personalidad mundial. El uso de estas revelaciones demuestra un ataque contra la iglesia católica por conquistar fieles. La Iglesia, como toda institución, por ser altruista y benefactora con la humanidad tiene enemigos.


Ante estos enemigos que usted menciona, ¿Qué puede hacer la Iglesia católica?


Es simple. La Iglesia debe resarcir las víctimas y dañar lo menos posible a la institución.